Acusado de ser un asaltante serial de taxistas

El detenido, al que se le dictó la preventiva, tiene más de 10 causas pendientes con la Justicia.

08 Abr 2021
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GUARDIA. Los efectivos en la vivienda donde detuvieron a “Guly” Soria.

Víctor Alberto “Guly” Soria, de 35 años, se habría especializado en asaltar a taxistas. Fue detenido el martes y ayer, por las pruebas que se acumularon en su contra, la Justicia le dictó prisión preventiva por tres meses.

Según la acusación, “Guly” tenía un modus operandi. Llamaba o paraba autos de alquiler en las calles del barrio Miguel Lillo, donde tiene su domicilio legal. Al subirse al vehículo, pedía que lo trasladaran hasta Villa 9 de Julio, donde tenía su escondite. Antes de llegar, habría asaltado a los choferes. El sábado habría cometido el último ataque, en contra de Álvaro Sosa,. Por ese hecho, varios taxistas cortaron el lunes por la noche la Esquina Norte. Los manifestantes querían ir a buscarlo a su casa para atraparlo. Las autoridades no aceptaron el pedido y los calmaron explicándoles que estaban esperando la autorización judicial para detener al sospechoso.

Soria fue capturado en su casa del barrio Miguel Lillo II al día siguiente. Además, los oficiales secuestraron un revólver calibre 22 corto otro 32 largo, dos tumberas, y una billetera tipo libreta de las que usan comúnmente los taxistas.

Soria tenía varias causas abiertas en la Justicia. El primer delito del que fue acusado data de 2008. Fue arrestado por hurtos, arrebatos, asaltos solitarios y en banda. En total, le abrieron 13 causas entre 2010 y 2018. También registra más de una docena de caídas por contravenciones. Ayer le dictaron prisión preventiva por 90 días. “Está pasando eso, te llevan de una punta a la otra, de un barrio a otro y así te roban. Son muchos los compañeros que sufrieron asaltos y ya se trabaja con miedo por como está la situación”, dijo Carlos Pizarro, secretario general del Sindicato de Peones de Taxi.

Según Pizarro el problema en estos casos no está en la Policía, sino en el accionar de la Justicia. “Los policías trabajan, acompañan, pero cuando un delincuente va a la Justicia lo dejan libre por algún artículo de una ley que argumenta el abogado y los perjudicados somos los trabajadores”, aseguró y sugirió que algo debe cambiar en el sistema judicial y político para que esto deje de ocurrir.

Incluso, explicó que en la actualidad hay muchos choferes que salen armados, en especial los que trabajan por la noche. “Y se están arriesgando porque ellos en realidad salen a buscar el pan, pero también tiene que defenderse y salen con armas, cuchillos, lo que sea. ¿Y si en defensa matan a un ladrón? El que va preso es el trabajador”, indicó Pizarro.

Por último, dijo que se están llevando a cabo conversaciones con autoridades de los gobiernos provincial y municipal para implementar un botón antipánico en cada taxi de la capital, con el objetivo de prevenir los asaltos.

Víctor Alberto “Guly” Soria, de 35 años, se habría especializado en asaltar a taxistas. Fue detenido el martes y ayer, por las pruebas que se acumularon en su contra, la Justicia le dictó prisión preventiva por tres meses.

“Guly” tenía un modus operandi bastante particular. Llamaba o paraba autos de alquiler en las calles del barrio Miguel Lillo, donde tiene su domicilio legal. Al subirse al vehículo, pedía que lo trasladaran hasta Villa 9 de Julio, donde según confirmaron fuentes judiciales, tenía su escondite. Antes de llegar, utilizando armas de fuego o blancas, asaltaba a los choferes.

La última vez que llevó a cabo este modo de asalto (al menos que se tiene registro) fue el pasado sábado cerca de las 11. Esa vez abordó el taxi en el barrio Miguel Lillo II y se dirigió hasta la calle Raúl Colombres, del barrio “Sitravi”, donde robó las pertenencias de Álvaro Sosa, quien conducía el rodado.

Por ese hecho, varios taxistas cortaron el lunes por la noche la Esquina Norte. Según confirmaron fuentes policiales, los manifestantes les pedía autorización para ir a buscarlo a su casa con el fin de hacer justicia por mano propia. Las autoridades no aceptaron el pedido y los calmaron explicándoles que estaban esperando la autorización judicial para detener al sospechoso.

Soria fue capturado en su casa del barrio Miguel Lillo II al día siguiente. Además, los oficiales secuestraron un revolver calibre 22 corto, un revolver calibre 32 largo, dos tumberas, y una billetera tipo libreta de las que usan comúnmente los taxistas.

Soria tenía varias causas abiertas en la Justicia. El primer delito del que fue acusado data de 2008. Fue arrestado, por entre otros hechos, hurtos, arrebatos, asaltos solitarios y en banda. En total, le abrieron 13 causas entre 2010 y 2018. También registra más de una docena de caídas por contravención. Ayer le dictaron la prisión preventiva por 90 días.

Con miedo

“Está pasando eso, te llevan de una punta a la otra, de un barrio a otro y así te roban. Son muchos los compañeros que sufrieron asaltos y ya se trabaja con miedo por como está la situación”, dijo Carlos Pizarro, secretario general del Sindicato de Peones de Taxi.

Según Pizarro el problema en estos casos no está en la Policía, sino en el accionar de la Justicia. “Los policías trabajan, acompañan, pero cuando un delincuente va a la Justicia lo dejan libre por algún artículo de una ley que argumenta el abogado y los perjudicados somos los trabajadores”, aseguró y sugirió que algo debe cambiar en el sistema judicial y político para que esto deje de ocurrir.

Incluso, explicó que en la actualidad hay muchos choferes que salen armados, en especial los que trabajan por la noche. “Y se están arriesgando porque ellos en realidad salen a buscar el pan, pero también tiene que defenderse y salen con armas, cuchillos, lo que sea. ¿Y si en defensa matan a un ladrón? El que va preso es el trabajador”, indicó Pizarro.

Por último, dijo que se están llevando a cabo conversaciones con autoridades del gobierno provincial y municipal para implementar un botón antipánico en cada taxi de la capital, con el objetivo de prevenir los asaltos.

“Esta semana presentamos el proyecto porque la situación es grave. Al propietario le cuesta plata el botón antipánico, por eso el dueño no lo quiere poner. Hay cosas que no se realizan por una cuestión económica, entonces lo que queremos es que el gobierno asegure el aparato de forma gratuito para el chofer del taxi, por lo menos para el que trabaja de noche”, concluyó.

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