Colegas de la Facultad de Filosofía y Letras despiden al profesor Pablo Adris

El docente fallecido se desempeñaba como coordinador de Comunicación Institucional.

21 Abr 2021
1

PABLO ADRIS. Era docente de la carrera de Ciencias de la Comunicación.

La comunidad universitaria sufrió el pasado fin de semana la pérdida de Pablo Adris. Se desempeñaba como coordinador del área de Comunicación Institucional y Tecnología Educativa de la Facultad de Filosofía y Letras (UNT), y además era docente de la carrera de Ciencias de la Comunicación. El vicedecano de la Facultad, Santiago Rex Bliss, escribió este texto para despedirlo, en nombre de sus colegas y amigos:

“Mientras escribo estas líneas embarga mi espíritu una extraña sensación de irrealidad; parece increíble que esta tarea, bosquejar una semblanza de Pablo Adris, sea cierta; algo tan inesperado como doloroso.

Lo conocí en aquellos tiempos lejanos en que compartimos nuestro paso por el Gymnasium Universitario; nos reencontramos cuando la creación de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Filosofía y Letras lo tuvo entre sus entusiastas fundadores. Con el tiempo trabajamos juntos en el proyecto político académico que impulsamos junto a Mercedes Leal; y desde entonces la gestión cotidiana de los asuntos de la Facultad nos deparó el hábito de las largas charlas; de las preocupaciones académicas comunes; de la camaradería y de las bromas.

Sus apariciones en mi oficina siempre tenían algo de irrupciones intempestivas…. Su apariencia corpulenta parecía dudar entre una seriedad tímida, una franca parquedad y una actitud entre huraña y hosca; sin embargo, tras esas máscaras había una persona de gran corazón, de un compromiso honesto y profundo en defensa de las más nobles causas: la lucha por los Derechos Humanos; su militancia por memoria, verdad y justicia y un esfuerzo permanente y silencioso para sostener la Universidad Pública Argentina.

En su labor de gestión en el ámbito de la comunicación institucional siempre estaba dispuesto a escuchar otras opiniones y a aceptar cualquier crítica, que siempre aceptaba de buen talante por infundadas que fueran. Es que tras su aspecto serio cultivaba el don de ese sentido del humor que le permitía reírse de si mismo.

La sincera congoja expresada por quienes fueron sus alumnos es una postrera muestra del afecto y reconocimiento hacia su labor docente y una expresión de gratitud a su preocupación por los estudiantes.

Quienes compartimos la gestión universitaria con él, echaremos de menos su compromiso, su capacidad de trabajo y esa templanza para enfrentar las adversidades sin proferir una queja, simplemente apretando los dientes y dando para adelante. Te imagino en algún otro mundo pensando carteles, señaléticas y logos. Aquí, quienes fuimos tus compañeros y amigos te extrañaremos”.

Comentarios